Historia
El origen de los bolos es tan antiguo que es muy difícil situarlo en una época concreta. Ya los griegos, romanos y egipcios jugaban con bolos y bolas.
En Asturias se cree que empezó a jugarse en el siglo XI y son numerosas las leyendas que hablan de él, se dice, por ejemplo, que los moros en su huida de la región asturiana iban abandonando sus bolos y bolas de oro. Pero la teoría más aceptada es la que dice que los trajeron los peregrinos del Camino de Santiago.
En nuestra modalidad la primera noticia es de 1550 con la muerte de un cura a manos de un noble durante un juego de bolos.
En Asturias existen muchas modalidades de bolos, siendo las más predominantes:
- La cuatreada en el centro.
- El bolo palma en el Oriente.
- Los pasabolos en el Occidente.
A principios del siglo XX, las boleras eran lugar de reunión de los vecinos, el único entretenimiento de la época. Solían estar cerca de un bar, de una iglesia. Los bolos estaban tan socializados que, en algunos pueblos, los niños no eran hombres hasta que no conseguían “echar un bolo a juego”.
Ningún otro juego había tenido antes tanta importancia dentro de la estructura social. Los grandes jugadores de bolos eran considerados las grandes estrellas de la época, como ahora los jugadores de fútbol.
A mediados del siglo XX los bolos comienzan a desaparecer en el occidente de Asturias.
En el año 1987 los bolos de Tineo , se incluyeron en la Federación Asturiana y en el año 1990, se transformaron en el Bolo Celta, que figura como la unión de las distintas modalidades de Asturias, León y Galicia.
En la actualidad los bolos celtas , no viven esos momentos de esplendor social pero sí que se está intentando convertirlos en un auténtico deporte. Un paso fundamental ha sido la creación de una liga infantil, que ha empezado a nutrir a los equipos de nuevos jugadores. Desde el año 2015, también la inclusión de la mujer ha supuesto un gran espaldarazo a la modalidad, permitiendo realizar una liga Femenina y múltiples actividades paralelas.